Historia del mes octubre:
Finalmente sonrió...
Unos rayos de luz entraban por un gran ventanal, que a la vez este, iluminaba la habitación, era sencilla, con un pequeño cuadro colgado y un amplio sofá para el acompañante. También se iluminaba la cama donde estaba acostado Lalo, hacia cuatro días que lo habían operado, le habían sacado el tumor, aquel extraño ser maligno que convivía en el mismo cuerpo y que se encargaba de quitarle sus proyectos e ilusiones.
La enfermera había entrado a controlarle la presión y la temperatura, cuando le dijo:
_ Todos los que están afuera son tuyos?
Se refería a los familiares y amigos que esperaban poder verlo. El asintió con la cabeza, sabia quienes estaban en ese momento y los que habían estado antes.
De las sombras dibujadas por esos rayos que entraban por la ventana apareció ese extraño amigo invisible, el Hombre de Saco Negro, su conciencia. Como siempre vestido de negro, espero a que la enfermera se fuera para acercarse.
_ Como se siente? ( le pregunto el Hombre de Saco Negro)
_ Un poco dolorido, pero bien.... mas tranquilo...
_ Se lo nota... tuvo tiempo de reflexionar lo que acaba de pasar?
_ No... porque se sigue vistiendo de negro?
_ Usted sabe porque!! Quizás algún día vea las cosas un poco mas positivas y me decida cambiar de color....
_ Si... quizás algún día....
Lalo se acomodaba un poco, aunque le dolía.
_ Hay mucha gente que quiere verlo... no esta contento por eso... ( Le pregunto el Hombre de Saco Negro)
_ Por supuesto!! Extrañaba a muchos de ellos, pero también se de muchos que no vinieron...
_ Usted sabia que esto podía pasar... a la hora de enfrentar un situación difícil el grupo de amigos se va achicando...
_ Lo se!! Quizás la amistad no sea un sentimiento tan fuerte como parece!!
_ No lo crea!! Y el resto de sus amigos que esta ahí afuera!!
_ Si! Es cierto... creo que a ellos si los puedo llamar amigos!! El resto... son solo hojas de un árbol caído... se van con un viento fuerte...
El Hombre de Saco Negro se acerco hacia la mesita de luz y descubrió unos muñequitos que le habían regalado y le dijo:
_ Su familia lo quiere mucho...
_ Si. Aun recuerdo las caras de ellos antes de entrar al quirófano... mi padre, intentando entender porque debía ser yo el que entrara al quirófano y pensando en que daría su vida por mi....
_ Su madre?
_ Mi madre, tratando de esconder sus lagrimas y queriendo ser fuerte para no ponerme mal... sin duda... como ella hay una sola...
_ Su hermana?
_ Mi hermana, desde su inocencia tratando de acompañar a mi madre... con dulzura...
_ Su novia, Mina?
_ Mina, aquel ser hermoso que me acompaña siempre... me acompaño hasta la sala de quirófano... sabia que ella me esperaría para darme un beso cuando volviera...
_ No tiene de que quejarse...
Lalo agarra uno de esos muñequitos.
_ No, para nada... sabe que?
_ Que?
_ Siento todo esto como una gran victoria!!
_ Y lo es!! Acuérdese que acaba de ganar una batalla a esta enfermedad!!
_ Si!! Lastima que sea solo una batalla y no la guerra...
_ Tranquilo... usted sabe que esto es un largo camino para curarse... son pequeños escalones... y tendrá que subirlos de a uno...
_ Si... pero no importa, esta es mi victoria!! No?
En ese momento entra su padre y su novia Mina, su padre traía un frasco en su mano. El hombre de Saco Negro se alejo hasta desaparecer, su novia se acerco y le dijo:
_ Mi amor!! Estas seguro?
_ Si!! Quiero verlo!!
El padre se acerca y le muestra el frasco, este, contenía el tumor que le habían sacado, el se quedo mirándolo, vio que tan feo era, y vio que tan débil se veía dentro de un frasco, finalmente el podía verlo, y sabia que no estaba mas en su cuerpo.
Desde su rostro pálido y a la vez emocionado, desde sus ojos brillosos mirándolo firmemente, partió de su boca un sonrisa. Finalmente sonrío, porque sabia que había ganado esa batalla.
Continuara...
![]()