Historia del mes de Agosto
Historias del 2000
No será un sueño
Nuestro personaje estaba en un lugar donde se sentía como si estuviera volando, mas allá de la realidad y la ficción, donde los pensamientos fluyen a gran velocidad y sin necesidad de ser buenos o malos en ese lugar están perdonados.
Caminaba entre un tumulto de gente y de pronto vio que había un pequeño escenario que lo estaba esperando , atrás, unos médicos de gran trayectoria lo miraban esperando que se explayara. Se dio vuelta y vio que toda esa gente lo estaba mirando y obviamente se dio cuenta que también estaban esperado que el hablara o dijera algo. Se subió al escenario y una señora le acerco un micrófono, si dudarlo el tenia que decir algo, pero que? Mirando su mano descubrió un papel escrito con su letra, inmediatamente supo que eso era lo que tenia que decir. Lalo respiro profundamente por los nervios y dijo:
Hace dos años sentí un dolor muy fuerte en el pulmón derecho, rápidamente vieron que se trataba de un derrame pleural. Después de operarme descubrieron cual había sido el causante, un tumor, se llama Sarcoma de Ewing. Un cáncer, dijeron. En ese momento tenia 22 años. Primero no lo podía creer, como podía ser que a mi edad tuviera un cáncer? Eso le pasaba a la gente grande? Que me iba a pasar? Ya me iba a morir? Se me iba a caer el pelo?
Eran muchos interrogantes, pero ninguna respuesta.
Con el pasar del tiempo tuve tres cirugías muy grandes, hice 60 sesiones de radioterapia, y tres tratamientos diferentes de quimioterapia. Pase mucho tiempo intentado lograr algún resultado, pero veía que también me estaba enfermando psíquicamente.
Un día hace muchos meses llegue a la fundación buscando consejos y respuestas, rápidamente todos me abrazaron y me colmaron de mucha contención y de amor. En sus rostros no veía que estuvieran enfermos, pero si veía muchas ganas de vivir.
Me preguntaba como podía ser que estuvieran tan felices y tuvieran cáncer?
Y así fue como empece a aprender que no éramos un cáncer, que si, que teníamos la enfermedad pero que nos podíamos curar.
Descubrí que la palabra cáncer no estaba asociada a la palabra muerte, sino a la palabra vida, porque es la vida la que me pide que luche, que use las herramientas que me dan en la fundación para poder curarme, no es imposible, solo se requiere de mucha garra y pelea.
Trato de aportar desde mi mente y corazón un grano mas, y que junto a la medicina tradicional, lo estoy tratando de vencer , no es fácil, pero también se que ahora tengo la fuerza para hacerlo, no va a haber nada que me lo impida.
En un momento de mi vida pense que mis proyectos e ilusiones se habían perdido, pero no, nada esta perdido, quizás tarde mas que los demás, pero se que cuando los logre me voy a sentir muy orgulloso de mi mismo.
Se que esto no es ni un premio ni un castigo, no habrá mas lagrimas en los ojos, ni sueños perdidos, sino ganas de luchar, ganas de aprender a vivir de una manera diferente.
Si tuviera que agradecer la fortaleza que siento en estos momentos se que seria gracias a mi familia que hoy no llora mas por mi, pelea conmigo. A mi novia que me acompaña en todo momento, a la medica que se ha transformado en otra luchadora , a Silvia que con su sonrisa y alegría habitual me contagiado de muchas esperanzas y a Hugo, que por su sabiduría y experiencia me he guiado en estos últimos tiempos.
Hoy se que quiero curarme, tengo motivos muy fuertes que me llevan a hacerlo, quiero poder seguir con mis proyectos, quiero poder casarme y formar una familia, y se que el día de mañana podré enseñarles a mis hijos el valor que tiene la vida, algo que mucha gente no lo sabe, pero yo lo se, porque lo he aprendido a lo largo de estos dos años.
La vida me pide que luche.
Y lo voy a hacer!!!
En ese momento irrumpieron los aplausos de la gente que estaba ahí, algunos con lagrimas y otros con gestos de alegría.
Lalo abrió los ojos y se encontraba en su habitación, estaba en su cama, miro con desconfianza y vio que todo era un sueño, un gran sueño. Miro al otro costado de su cuarto y estaba su entrañable amigo, el hombre que antes era de saco negro y ahora se presentaba con un traje de color mas claro, tirando al beige, en estos momento no sabría como llamarlo, pero ya saben de quien se trata. En fin, este personaje se acerco y sabiendo lo que había soñado le pregunto:
_ Fue un buen sueño?
Lalo no tuvo que pensarlo dos veces, rápidamente respondió:
_ Si. Muy bueno...
_ Quedara solo como un sueño?
_ Si depende de mi... no!!
_ Entonces?
Lalo recordó la ultima frase en su sueño, el sueño de curarse, el de hablar y contarle a los demás como el cáncer había sido vencido. Pero que no necesariamente solo quedaría como un sueño, quizás con el esfuerzo y el trabajo en el tratamiento, eso no seria un sueño.
"La vida me pide que luche.
Y lo voy a hacer!!!"
Recordó las palabras, miro a su amigo y asintiendo con toda seguridad repitió:
_
La vida me pide que luche.Y lo voy a hacer!!!
Continuara...
Nota: Fragmento sacado del testimonio del autor en la Jornada de Intercambio entre el paciente oncológico, sus profesionales y demás colaboradores" Dictado por la Fundación Apostar a la Vida en abril del 2000.