Historia del mes de Julio
Historias del 2000
Plaza de Toros
El tiempo paso rápidamente, como aquellas hojas caídas de un árbol que son arrastradas por el viento, Lalo, quien seguía con su tratamiento, pudo suspender unos días y se fue a una ciudad extraña y simpática, Madrid ( España). Ciudad donde los habitantes llaman a la alegría y a la buena comida. La idea de conocer otro lugar lo había llenado de alegría y desconcierto, seria la primera vez que salía en el medio de un tratamiento, seria un logro y un cambio para él enfrentarse a la idea de que existen otras cosas mas aparte de la enfermedad, pues no es bueno pensar todo el tiempo en el cáncer, ya que la vida es mucho mas que eso. Un día decidió ir a conocer una corrida de toros, un espectáculo extraño, lleno de imágenes fuertes, algunas con música en sus movimientos, un espectáculo sin duda que no es para todos. Lalo estaba ahí, a un costado mirando como el toro enfocaba su rabia hacia el torero y el intentaba sobrevivir, raro,no?
Los minutos pasaban y el desconcierto en Lalo crecia cada vez mas. A quien mirar? Al toro o al torero? Atrás de el apareció ese extraño personaje, su amigo invisible, antes se llamaba el Hombre de saco negro, pero ahora, estaba vestido con colores mas claros y mas vivos, como llamarlo entonces? Me ayudarían?
Lalo lo vio y sin esperar mas tiempo le dijo:
_ Porque que cree que el toro ataca al torero, por defenderse o por maldad?
_ No lo se. Acaso eso importa?
_ Porque no? Hay mucha gente que no sabe diferenciar cuando uno ataca o cuando es atacado...
_ A que viene todo eso?
_ No siente a veces que hay gente que no sabe diferenciar entre vivir la vida o ser un simple espectador de la vida...
_ Usted habla de protagonismo?
_ Si. Como cambia el destino de uno cuando decide enfrentar la vida siendo él mismo el protagonista, no?
_ Eso lo dice ahora porque lo ha hecho...
Ambos se quedaron mirando la corrida de toros, veían como el torero se movía armónicamente, llevando al toro a donde el quería que estuviera. Lalo se volvió a dar vuelta, miro como su familia estaba sentada en unas gradas y después lo volvió a mirar asu amigo.
_ Porque será que algunos, como los toreros, arriesgan su vida en esto? Acaso ellos no saben lo que vale su vida?
_ Creo que Dios creo a los hombres lo suficientemente diferentes para que puedan convivir en este mundo...
_ No me venga con eso!! Acaso no saben lo que valen sus vidas?
_ No lo se, habría que preguntárselo...
_ Como puede ser que los que estamos con esta enfermedad luchamos por la vida y haya otros que se arriesguen sin medir las consecuencias...
_ Y cuales cree que serian esas consecuencias?
_ Vivir la vida, disfrutar los momentos, la familia, los pequeños placeres que uno pueda tener... no?
_ Creo que directamente no vivir la vida es la peor consecuencia...
La gente aplaudía, el toro ya se había rendido y el torero recibía las flores de la gente, muchos empezaron a retirarse, parecían pequeñas hormigas siguiendo un mismo camino, la salida de la Plaza de Toros, Lalo se encontró con su familia y su novia Mina, después de salir, Lalo miro a su novia y además de preguntarle que le había parecido el espectáculo, le dijo :
_ Sabes que... creo que los verdaderos toreros de la vida son los que luchamos por el cáncer u otras enfermedades difíciles... aquellos que saben lo que vale la vida y están dispuestos a pelear por ella!!!
Los cuerpos de la gente desaparecían en las calles de Madrid, y Lalo, convencido de sus ideas también seguía un camino, el camino de la curación.
Continuara...