Historia del mes de abril
Historias del 2000
Aprender a vivir
Ese día estaba nublado, se sentía una fuerte corriente fría en el aire, y en la casa de Lalo se sentía un aire muy especial, no era solo el recuerdo de otro día otoñal, no era el simple viento el que cortaba ese ambiente, era denso. Ese día se cumplía un año del descubrimi- ento de la enfermedad. Para muchos seria un día muy común, pero para otros seria muy especial, no es ironía para un enfermo saber la fecha en la que descubrió su enfermedad, tampoco es parte de una mente perversa ni sarcástica, simplemente es porque cuando uno asimila, lucha o es parte de algo, no es difícil olvidarlo, y menos algo tan importante como la vida de uno.
Lalo se encontraba en su balcón mirando la calle, veía las personas pasar casi graciosamente asustadas por el frío que se había desatado en ese momento. Detrás de el aparece su amigo invisible, El hombre de Saco Negro, aquel personaje de confidencias y sentimientos tan particular, nuestra conciencia. Que mejor amigo que uno mismo, o no.
_ Se ve peor que el día... es una simbiosis? ( Le pregunto irónicamente el Hombre...)
_ Veo que su humor ha cambiado... también su vestimenta?
_ Usted lo decidirá cuando quiera, sabe que yo estoy dispuesto...además, no me contesto!!
_ Estoy como siempre... cansado por la quimio... nada mas...
_ Usted sabe a lo que me refiero... supongo que para usted no será un día común y corriente... o si?
_ Quería que lo fuera... por ahora lo voy logrando, pues usted es el primero que pregunta...
El Hombre de Saco Negro se rió y con el una pequeña carcajada muy irónica.
_ Usted cree que su familia y Mina (su novia) no lo recuerdan? No será usted el que no lo quiere recordar?
_ Quien quiere recordar el aniversario de su enfermedad? De que sirve?
_ Porque no? Usted esta recordando el principio de la enfermedad, nada mas. Y como sabe, todo principio tiene un final!!
_ Feliz?
_ Usted lo decide. El olvido de este día no lo ayudara a superar la enfermedad, solo esconder un momento y lo que tiene que hacer siempre es recordar su lucha.
_ Que hago? Tengo miedo de volver a hacer las mismas cosas y empeorar... no se ...
_ No sea tonto usted no puede empeorar nada... aléjese de las culpas y los miedos... tiene el derecho de pasar el día como quiera...
Lalo siguió mirando por el balcón, con cada minuto que pasaba el viento iba aumentando mas. Pero el seguía sumergido en otro mundo, esta vez, era la nostalgia el sentimiento que prevalecía, porque?
_ Cuantas cosas han pasado... cuanto tiempo ha pasado... porque será que no me reconozco y no reconozco a los demás si solo ha pasado un año?
_ Porque ha cambiado, ha aprendido cual es el valor de la vida... la importancia de la salud en un ser humano... como no cambiar si usted a aprendido a luchar cada minuto de su vida!!! Debería estar orgulloso!!
_ Pero el costo de ese aprendizaje es muy alto. No le parece?
_ Quizás. Pero esta vivo y sabe lo que eso significa... no lo sabe?
_ Por supuesto que lo se. Aunque por ahí hubiese sido mas fácil aprenderlo de otra forma.
_ Creo que igual eso no es lo que importa. Usted sabe que ha cambiado y de aprovechar eso, pues muy pocos saben el valor que tiene la vida...
El Hombre de Saco Negro tenia razón, que importaba como se había aprendido a vivir, lo importante es que Lalo ya lo sabia, porque no aprovechar eso para todo el resto de su vida. Uno nunca sabe cuando va a morir, quizás mañana, en un año o en cincuenta años, lo bueno es saber como vivir esos años. La sociedad con el tiempo nos ha enseñado un mal habito, dejar que nuestra calidad de vida no sea buena, ambiciones y estrés son las formulas o cóctel que dañan la salud, con que sentido, si uno no puede disfrutar "de la buena vida".
Lalo entro al departamento ya que en el balcón estaba haciendo mas frío, junto con el viento se fue El Hombre de Saco Negro. Al rato, después de cenar estaban en la mesa sentados su familia y Mina, el silencio era casi abrumador, la conversación estaba encasillada en temas políticos, todo parecía ser muy normal, algo que en un momento disgusto a Lalo y rompió el silencio.
_ Se que todos saben que día es hoy... y no se preocupen porque no me hace mal mencionarlo... al contrario creo que es bueno hacerlo... por eso quiero que levantemos la copa y brindemos...
Todos se sorprendieron y le hicieron caso levantando la copa.
_ No voy a brindar por la existencia de la enfermedad... voy a brindar porque uno de estos días voy a festejar que estoy curado...
En ese momento no falto alegría para brindar.
Continuara...
